Supongo que hay realidades, hechos concretos. Pero más que verdades, hay interpretaciones intrínsecas. Supongo que preferiste el silencio porque a veces devela estados taciturnos de conformismo. Supongo que alejas de ti las billeteras estrato siete porque poseen cabezas con humildad estrato cero. Supongo que prefieres la simplicidad, que no es lo mismo que ser simplón, siendo solo una expectativa en tu afán de valorizar diferente lo que te rodea. Supongo que…. Mariel, pensaste en eso, solo pensaste en eso. Solo en eso pensaste cuando hiciste eso……Lo se, porque tu mirada me lo dice, porque temes tanto y a cada instante que hasta tu propio respirar suscita síntomas de culpa. Por tu miseria te atreviste a levantar tu dedo al rostro de otra persona, sin pudor. Sí, sin pudor, o se te olvida su rostro extraño, oliéndola, con el olfato profundo y tu cara de repudio, no se por qué la olías tanto y no te afectaban las lagrimas, ni su rostro, ni sus gritos, ni sus suplicas. ¿Te acuerdas? Ahora dilatas el tema con tus cuentos de mandinga que crees me van a convencer. En ese instante, a pesar de vidas tan bifurcadas, con cada paso las suelas se les llenaron del mismo camino, la noche las puso para leerse con el corazón, sin embargo, tú y tu resentimiento, el rechazo a la vida que no te ha tratado bien, que te robo también la capacidad de sentir lo implícito y humano…, ahora te dedicas a lo mismo y solo me pregunto si en realidad lo pensaste. Estaba sufriendo, indefensa, otro ser humano ¿sí lo pensaste? ¿Cómo fue que no lo pensaste? ¿Cómo fue que la dejaste? Esa noche cuando Antonia caminaba a tu lado, al tuyo y al de esos corazones dañados, todos, contigo inmersa e indiferente a su desgracia, te solapaste con ellos para destrozar sus entrañas mientras le arrebataban el motivo de tu odio, eso que has sentido que te ha faltado siempre, ese fue el motivo de su muerte. Deberían morir también tus malditos prejuicios, si, es cierto, su dinero no valía para comprar su vida, pero tampoco la avaricia, valía mas un acto tuyo de valentía. Verás que eres pobre realmente, fuiste cómplice al dejar morir ante tus ojos a mi única hija.....ahora, sin conocernos nos une la tragedia, a ti, a mi y a ella, porque tu y yo en la existencia, también estamos muertas.
Camilo y Su.
martes, 29 de septiembre de 2009
Cuento/ A Mariel.
Publicado por Su Pirajan en 12:34 p. m.miércoles, 9 de septiembre de 2009
Opinión.
Publicado por Su Pirajan en 10:03 a. m.Por: Su Piraján.
Parece muy macabro o quizás chistoso, que a la gente no le importe que los impuestos que pagan, literalmente con el sudor de su frente (y que por cierto piensan aumentar), sean destinados en su mayoría para la guerra y no para cosas mucho mas primordiales como la educación.
Según El Espectador, directivos de la Universidad Nacional, la Universidad del Valle, la Universidad de Antioquia y la Universidad Tecnológica de Pereira advirtieron que las universidades públicas enfrentan un grave problema financiero y pidieron al gobierno incluir en el presupuesto del próximo año un incremento, por una sola vez, de 9% en la asignación de recursos.
Lo señalo, porque nuestras vidas están en manos de aquellos profesionales mediocres, que día a día salen de las Universidades a Hospitales donde se dan diagnósticos equivocados, se operan brazos envés de piernas, se confunde el cáncer con una gastritis y solo es considerada una urgencia, tener la enfermedad tan avanzada a pesar de asistir a controles en el mismo centro medico, llegar al Hospital (si es que llega), estando a escasos momentos de morir. Esto solo por dar un ejemplo de los miles que nos afectan debido al desorden, la improvisación, la lentitud en los procesos, las equivocaciones y la falta de recursos, humanos y económicos, que supuestamente ya deberían estar cubiertos con los impuestos que pagamos, pero que aún así, debemos cubrir con el escaso 7% que las agremiaciones y el Estado le aumentan al salario mínimo.
Que hay sus excepciones, las hay, pero en un país con más de 45 millones de habitantes, no se puede sobrevivir con solas excepciones. El ser ajenos a la política es absurdo, cuando nuestra vida depende de lo que planean las personas a las que les pagamos sueldos extravagantes y pretendemos que piensen por nosotros. Todo nos involucra, directa o indirectamente. La indiferencia respecto a lo que hacen con los recursos del pueblo, es una grave irresponsabilidad motivo de miseria para mucha gente, y que producto del egoísmo y deshumanización, por ahora, podemos llamar “otra”, ojala nunca lleguemos a decir “nuestra”. (aunque si, es NUESTRA).
viernes, 21 de agosto de 2009
Cuento/ Frenesí.
Publicado por Su Pirajan en 9:51 a. m.Por: Susan Pirajan
Cuando se dio cuenta que la naturaleza de un hombre cualquiera saciaría su deseo, sintió compasión. Extraña compasión que se dirigía a quien fuera que fuese escogido. Ya que competía al hombre sucumbir ante las propuestas, sin derecho a rechazarlas. En un juego de ajedrez, un movimiento errado le procuro un irrefutable desenlace, así, su propio final. Brindando solución a la muerte, ahora, a la vida.
Omaira era médica de guerra, consagro su vida a salvar ajenas, reina de un lugar blanco en un espacio de hoyos negros. Dedico los días a atender victimas, no pacientes, literalmente resultaría impropio llamarlos así en tiempos donde permanecer hace parte de una estratagema, donde no hay benevolencias. El lado de tu color es tu lado… ella creyó estar en el bando de los buenos, un poco absurda sesgada por el lenguaje burlesco y macabro que la guerra cavila en defensa de la razón, no la verdadera razón, solo alguna que delira ser homologa. Ha pasado mucho tiempo en la hostilidad del tablero, el suficiente para sembrar vida y ver brotar las semillas de sus entrañas en medio de un medio que no tiene medio, un ambiente blanco o negro. Por su familia, aprendió a mantener alejados los pensamientos de sus manos, acariciaba y oprimía las heridas sin preguntar la razón de su existencia, la mantenía intrínsecamente alejada del conflicto y la muerte, físicamente estaba rodeada viendo caer las piezas. El tiempo empeoraba el espacio, lo percibía porque el hospital no estaba lleno, no había heridos que sanar, no los había porque ya no se da oportunidad a la vida, los cuerpos llegan con la esencia desprendida. Queriendo ser justa en un mundo de injustos, curaba y deambulaba con los muertos vivos de ambos bandos, en una zona de falsa tregua donde los peones se miraban fijamente acusando el primer movimiento, alimentando su ego de miradas temerosas.
Al encuentro de su esperanza de manos y morral sucios, llego el mal día, la tierra se volvió cuadritos, los peones de un lado y de otro se movieron, así, alfiles cortaron el viento con sus mortíferos proyectiles en carrera, así, caballos metálicos cañoneros dieron tétricos estruendos, así, las torres se derrumbaron con espantosos ruidos, así, las cabezas se llenaron con anhelos de victoria y ansias armadas de verborrea encarnizada por el glorioso ¡Jaque mate!... - ¿Maté un niño? –pensó un maldito alfil atónito observando su victima, con el arma en la mano apuntando la mira en la mirada recriminante de la madre abatida. Omaira rodeada, sin posibilidad de moverse, pasmada, con los ojos fijos en el asesino de su hijo, cae prisionera por la muerte de su alma. Sorpresivamente un espasmo de su cuerpo producto del odio, toma el arma del suelo y la apunta contra el asesino. Lo observa, pero no hay nada que la relacione con el ser que tiene en frente, segura de que no le quita nada, sus deseos lo obvian, su cuerpo frenético esta corrompido por el dolor de su alma. Es factible morir por fuera sin hacerlo por dentro, pero lo intrínseca otorga licencia para matar, así, su mirada penetro en los ojos del verdugo a la misma velocidad que lo haría una bala segundos después, como lo hicieron las miradas de otros a su alrededor en total frenesí mientras los cuerpos caían a su alrededor. La que dedico su existencia para proteger la vida, hoy le arrebata otras. Ahora las fichas están caídas, la reina del lugar blanco esta de pie en el tablero, vacía…
jueves, 20 de agosto de 2009
¡¡¡LA PACHA MAMA SE CALIENTA!!!!
Publicado por Su Pirajan en 8:11 a. m.Por: Susan Piraján.
Los cambios en cualquier aspecto de nuestra vida, entorno social, económico, político o emocional, generan cierto miedo o inseguridad, a veces felicidad. Pero si algo nos garantizan, buenos o malos, es la pérdida, la terminación de algo que ha sido y que no volverá a ser igual. ¿ Que pasa cuando la dimensión del cambio no solo afecta la vida de uno sino la de todos, y no solo eso, la vida de los que aún no han nacido?
Desde que somos esclavos de los sistemas de desarrollo económico, solo consumimos. ¿Qué estamos haciendo para no acabar con todo aquello que hemos disfrutado por tanto tiempo?; no hace falta ser científico, ecólogo o ambientalista, para darnos cuenta que con el tiempo el planeta ha estado cambiando, tornándose más represivo y débil.
El sostenimiento de la raza humana ocasiona el desgaste constante de los recursos, por ende requiere de un esfuerzo progresivo por renovar y reivindicar nuestro excesivo consumo. Sin embargo, las grandes industrias que nos abastecen de productos y suplen nuestras necesidades parecen haber olvidado en el camino su responsabilidad ambiental.
Según un estudio difundido por la revista Fish and Fisheries y la pagina cambio climatico.com, Colombia es uno de los países pesqueros más afectados en Suramérica por este problema. Afirman que “La destrucción de los arrecifes, la irrupción de mares en hábitat de agua dulce y el mayor número de tormentas costeras resultantes del aumento de la temperatura, supondrán dificultades sin precedente para millones de personas en países dependientes de la pesca en Suramérica, África y Asia”. El estudio también sugiere que, “los países vulnerables identificados por el estudio producen el 20 por ciento de la pesca mundial y deberían ser prioritarios en los esfuerzos de adaptación que permitan afrontar los efectos del cambio climático.”
Por otra parte, el Ex Ministro del medio ambiente en Colombia, Juan Lozano, durante una Cumbre Internacional en Polonia, afirmo: “Esperamos que los países asuman sus compromisos, la huella de carbono en Colombia es muy pequeña y en cambio el daño que hemos recibido es muy grande, por eso esperamos compromisos serios de reducción de gases de efecto invernadero y fondos ciertos para financiar nuestros programas de adaptación".
En los países donde la diversidad de fauna y flora es amplia, tenemos una noción errada del impacto que el cambio climático nos puede ocasionar. No somos concientes del enorme daño que este problema causa alrededor del mundo porque creemos que gracias a esa gran reserva, nuestra resistencia es mayor a la de otros países. Una nación donde abunda la injusticia social, el narcotráfico, guerrillas, secuestro, drogadicción, entre otros, es un pueblo ocupado y distraído de un problema que no ejerce violencia, se manifiesta lenta y pasivamente, y solo cuando ya no hay manera de pararlo actúa de manera catastrófica.
Las campañas ambientales a veces son manipuladas y enajenadas a programas gubernamentales efímeros y poco efectivos. Pocas acciones o iniciativas serias que se desarrollan en el país con el objetivo de sensibilizar a la gente sobre la gravedad del cambio climático, tienen escasa difusión en las entidades públicas y los medios de comunicación. Todos los días cuando prendemos el televisor o salimos de casa, somos bombardeados por la publicidad de productos para consumir, manufacturas, servicios, tecnología o turismo, por otro lado, derrumbes, inundaciones, heladas, sequías, tierras erosionadas, etc. Eso debería hacernos pensar qué parte de la información no estamos recibiendo.
Es muy fácil descubrir algunas secuelas del calentamiento en aspectos de nuestra vida diaria: el salir de casa un día soleado y a las dos horas ser victimas del mas tremendo aguacero, no poder consumir ciertos alimentos porque los cultivos son arruinados por las heladas, comprar carne a precios elevados por el mal estado de los pastos que alimentan y enferman el ganado, el rió en el que solíamos nadar seco, la caminata ecológica intransitable, derrumbes en carreteras, inundaciones en grandes extensiones de tierra y con esto el desplazamiento de los campesinos a las ciudades, etc.
La peor herencia que les podemos dejar a las nuevas generaciones es ser pasivos e indiferentes, a no ser activos y participativos en una situación tan preocupante como lo es el bienestar de nuestro planeta. Por eso, es necesario educar a las personas en la importancia de preservar su entorno inmediato, en conocer las políticas de desarrollo de su ciudad y su impacto en el ambiente, los recursos que son utilizados por fábricas o industrias y su responsabilidad ambiental. Es cierto, pocas personas no pueden hacer mucho por el planeta, pero si son suficientes para hacer de su ciudad la diferencia y el ejemplo para otras.
Si tenemos en cuenta que los futuros empresarios son los jóvenes de hoy, podríamos pensar en más educación ambiental desde las universidades, darles herramientas tecnológicas que coadyuven con la recuperación de los ambientes que ya se han visto gravemente afectados, una formación en economías verdes para jóvenes cuyas carreras se enfocan en los sectores industriales, agropecuarios, manufactureros, etc. La principal barrera de estas iniciativas, es el desconocimiento de la comunidad en general sobre su efectividad y rentabilidad. Es una cuestión que limita para crear y para denunciar.
Tenemos la gran misión de reparar el mundo, debemos lograr la atención de las personas que nos rodean, en nuestras casas, comunidad o universidad explicándoles como afecta sus vidas. Por otro lado, la vinculación a organizaciones o medios de información que nos instruyan sobre leyes o proyectos estatales por medio de los cuales podamos ejercer nuestro derecho a protegernos.
Es solo cuestión de conocer y asumir el poder que tenemos en nuestras manos para acelerar o frenar el calentamiento global. Recordar que existimos muchos personas que queremos y estamos dispuestos a cambiar el mundo, pero no el clima.
martes, 11 de agosto de 2009
La peste de los caudillos 'pop'
Publicado por Su Pirajan en 11:55 a. m.Hugo Chávez no debe dar explicaciones a Álvaro Uribe sobre las armas de dotación oficial venezolanas que aparecieron en poder de las Farc: tiene que dárselas a los colombianos, verdaderas víctimas de la operación. Hay que acabar de una vez por todas con la categoría de rencillas personales que caracteriza las relaciones entre los caudillos populistas de América Latina y explicar que en su feria de simpatías, antipatías y caprichos se compromete mucho más que la vanidad de los excelentísimos señores presidentes; lo que está en juego es la seguridad, la economía, la libertad de circulación, la tranquilidad y los mutuos sentimientos de aprecio de los pueblos que ellos representan, aunque lo olviden a menudo en sus disputas ególatras.
Volveré sobre este asunto, pero antes considero necesario señalar que en aritmética el orden de los factores no altera el producto, pero en diplomacia el orden de los factores es, exactamente, lo que puede modificar el resultado. El proceso de una diferencia o un conflicto entre países puede atravesar varias etapas consecutivas. Primero, el diálogo reservado de cancillerías; si este no funciona, la intervención presidencial privada; de fallar ella, la intervención gubernamental pública, en la cual el presidente o el canciller comunican el problema a los ciudadanos para procurar su apoyo; si el problema sigue, es precisa la denuncia internacional ante entidades pertinentes; y, en cualquier momento, auxilio de mediadores de buena voluntad. Solo en extremos indeseables, y agotada toda opción distinta, podría considerarse una acción bélica.
En el caso del gobierno ecuatoriano y sus relaciones con las Farc, Colombia empezó por el final: bombardeando. Después patinó de manera desordenada por otras etapas: el abrazo presidencial en Santo Domingo, las críticas públicas, las labores de cancillería.
Distinto ha sido el pleito por los lanzacohetes que compró Venezuela a Suecia y acabaron en manos de las Farc. En este caso se produjeron las gestiones reservadas de cancillería y, al final, la denuncia internacional de Colombia. De nada sirve que Chávez fanfarronee cerrando fronteras y retirando al embajador; lo que debe hacer es investigar y aclarar. Así como muchos colombianos consideramos grave error el bombardeo de territorio ecuatoriano, apoyamos la denuncia del gobierno nacional sobre Venezuela y exigimos explicaciones a Chávez.
Justo es advertir, sin embargo, que el traslado parcial de la base gringa de Manta a Colombia suscita inquietud y sospecha en el vecindario, y me pregunto si Colombia se tomó el trabajo diplomático previo de explicar a los gobiernos más próximos las características del acuerdo con Washington. Tal acción no representaba una dejación de soberanía mayor que aceptar las bases. Si no lo hizo, contribuyó a caldear el problema. Si lo hizo, tiene un argumento valioso para insistir en la inocuidad de las "manticas".
Vuelvo ahora al asunto de los 'caudillos pop' que mencionaba atrás. Es ya inocultable el peligro que encarnan estos caciques poderosos, engreídos y populares, de izquierda o de derecha, que han florecido en América Latina en los últimos años. Son personajes que todo lo llenan, que no dejan instancias intermedias, que se consideran irreemplazables y se reeligen eternamente, que gobiernan desde el micrófono o la televisión y convierten sus almas atribuladas en territorio patrio. Así, los rencores personales pasan a ser políticas de Estado y el choque de sus egos lo pagan los ciudadanos. Al final, se necesitan los unos a los otros. Uribe aumenta su popularidad atacando a Chávez y Correa, y cada uno de ellos sube puntos en la encuestas vociferando contra Uribe.
O ponemos fin al caudillismo latinoamericano modelo siglo XXI, o terminarán gravemente enfrentados unos pueblos que siempre fueron hermanos.
cambalache@mail.ddnet.es
Daniel Samper Pizano
martes, 28 de julio de 2009
Cuento/ Ultimo día.
Publicado por Su Pirajan en 8:17 a. m.
Por: Susan P.
Andrea esta en su cama, ha despertado con los ojos cerrados y su rutinaria nostalgia, algo inquieta y extraña, pero… - talvez silenciada por el miedo-, hoy parece dispuesta a ordenar sus olvidos. Después de permanecer así por largo rato, finalmente se levanta y sin ningún deseo de dejarse pillar por la claridad de los colores, la suavidad de su piel o el vapor de su cuerpo al bañarse, solo cambia de lugar, de nuevo recoge sus extremidades y miserias en la hamaca cerca a la ventana, oscilando la incertidumbre. - Un día que considera dar tiempo al tiempo… conveniente-, por fin decide moverse, retoma viejas manías como si estuviera pasando las páginas de un álbum de fotos, se mira para adentro y envuelve sus memorias, en un instante esta firme, observando sus pies. De repente, - ¿puede ser algo ajeno a los anteriores días? -, surge lo que había amado mucho pero mas bien querido poco. Algo irrumpe en ella y la hace hallarse con la mirada fija sonriendo - ¡es él! -.- ¡Lo que habrá hecho el tiempo con su imagen! -. Recuerda que nunca se tomaron una foto, los insignes momentos siempre fueron las señales y rarezas que dejaron en sus manías, el álbum de recuerdos era ellos mismos. Él, remplazado por los romances que ella sostenía con sus sueños, apasionados e imprescindibles, se retiró - perdió la batalla en medio de felicidades disímiles e incapacidades ineludibles-. Andrea se fue lejos por mucho tiempo y sus caminos dejaron de coincidir. Era conciente de que lo había expulsado de su vida sin contrición. Lo sabía, pero dedicó la tarde a repetir lo que mas le gustaba de si misma, que finalmente era él, siempre había estado en ella su obra. Examinándose en su quimérico momento, revelo su vació - ¡Él! -; él desde que ya no abre los ojos cuando despierta, él desde que la luz se fue de su cara. Al llegar la noche, asediada por el color azul que tiñe el cielo - como cuando las estrellas reclamaban la mirada de ambos -, continua sin entender porque de repente tuvo tanto afán de irse; - al fin y al cabo, todo tiene su tiempo -. Ahora el recuerdo de él, su abandono favorito, su exquisito amigo y la libertad más diáfana de su sonrisa, secuestrada por una rebelión de su cuerpo, y él, por una distracción de su corazón, estaban atravesados en ese momento exigiendo ser recuperados, merecían su tiempo. Pasa dos días en casa sin dejar entrar nada a su boca, solo saca recuerdos con sus ojos atascados en el pasado. Supremamente necesitada de algo más que respiración y en un intento por acallar las fortuitas protestas de sus vaciadas carencias viscerales, toma el teléfono y lo llama, mientras observa con deseo comerse un durazno; – Podría hablar con él cada hora y siempre es una sorpresa escucharlo -. Irrumpiendo entre los gritos de alegría y sorpresa le pone una cita en un café, es una redención de viejos amigos que alguna vez se traspasaron al idilio, dejándolo disipar en el tiempo. El día del encuentro. Andrea recorre el mundo escarbando en su alma mientras se dirige al sitio acordado, su único objetivo - hallar de nuevo una sonrisa… hallarlo -. Él, caminando gradualmente, se mira los zapatos como sonriéndoles, traicionándolos a ratos para lograr ver el aviso del lugar y no perderse. Distraídos en un mundo que no les dio tiempo para preguntar si en realidad hubo un momento donde comenzaron a desaparecer, de darse la vuelta para enterarse donde quedaron y cuando se fueron, logran volver a ellos en ese lugar, logran reconocerse y corresponderse en una de las mesas del café - ¡con sonrisas lavadas por los ojos! -. Pasan tres horas hablando y aceptando la coexistencia de un tiempo que ha pasado con ellos, hurgan en sus palabras, buscan lo que cada uno dejo en el otro. Él con su inamovible sonrisa y ella con su mirada fija repasan todas las radiantes y sobrevivientes figuras que erigen los restos de su historia. Sin embargo, muy a pesar del júbilo, Andrea en tan solo un instante se ve desprendida de ese espacio, siendo irrecuperable, se da cuenta que él no esta ahí porque ya no va a estar más en ella. Cuándo la remembranza se llena de señales, cuando los labios de ella ya no comparten la línea del horizonte y talvez su cara comienza a derretirse por hallar y no hallar lo que estaba buscando, él presiente que algo anda mal. Ve pasar los meseros y la gente pero desconoce su sombra, no sabe si lo esta escuchando, sus ojos están huecos. - ¿Esto es solo darnos un momento de hermosos recuerdos?.... te deje, y deje lo imprescindible, perdí la vitalidad que requería mi cuerpo y con el tiempo, cuando se dio cuenta del hurto que le hice, decidió quitarme todo… ¿no sé qué tipo de mal final le estoy dando a mi biografía?... ¡estas ahí y de nuevo me voy!... De igual manera, como hice contigo decidí aventajar a mi verdugo… renuncie, antes de ser despedida. - Andrea, que no sonreía más desde que se saludaron, siente como se calienta lentamente, no puede creer como se le ha borrado la vida. Resignada, solo lo interrumpe para decirle que no habrá otra ocasión para verse, una vez más la ha perdido. Víctima de una enfermedad e incapaz de ver su cuerpo cansado y sórdido, murió y se esta despidiendo.
martes, 21 de julio de 2009
PROYECTO GAIA - Somos el pasto que crece en las grietas del asfalto
Publicado por Su Pirajan en 12:08 p. m.
Proyecto Gaia, es la iniciativa de varios artistas en diferentes áreas, que tiene como base la acción ambiental a partir de generar obras y elementos artísticos de materiales que hallan sido desechados, para así aportar desde un punto critico, creativo y educativo a la industria, la cual a implantado como cultura el comprar y desechar, sin pensar en las implicaciones ambientales a las que conlleva.
Paralelamente proyecto Gaia, pretende crear, fortalecer y desarrollar proyectos artisticos ambientales, dando el espacio el acompañamiento y el respaldo a aquellas personas o organizaciones que estén interesadas en este acto.
La inauguración de este espacio será el día jueves 30 de julio a las 7:00 pm, nuestro primer artista invitado es Julio Rodríguez quien con su obra Kos pretende mostrarnos el valor del agua en nuestro proceso y evolución humana, lo logra a partir de lámparas elaboradas con botellas recicladas ubicadas dentro de un montaje semejante a un árbol desde su interior; su teria del kos se podría definir como la búsqueda de la esencia dentro de los espacios que hemos perdido en nuestro distanciamiento con la tierra.
Este espacio lo diseñamos para todo aquel que tenga atrapado entre pecho y espalda la necesidad de aportar algo para mejorar la relación hombre - Tierra y no lo haya podido hacer.
Lugar: KR 9a N62-37. Chapinero.


