
La decepción llega con la gente de entrañas negras,
que se satisface hincando prejuicios,
exaltando lo humanamente corrompido,
siendo el tipo de gente que habla y escupe a la vez.
Y sin poder parar de escucharlos
en cada una de las vibraciones a los oídos,
te encienden y te dejan helado
sin una respuesta, ante la vergüenza.
Y debes ocultarte, porque todos van hacia ellos
como un abismo de heridas abiertas;
en cada calle, ese camino amplio
por el cual te deslices te lleva hacia ahí,
te deja pálido como un cadáver
y deformado en una orilla.
jueves, 17 de marzo de 2011
lunes, 7 de febrero de 2011
En defensa de la soledad.
Publicado por Su Pirajan en 5:39 p. m.
Alguna vez, viendo una de esas películas a las cuales nuestros juicios y distracciones convierten en anónimas, escuche una frase que se me quedó en la memoria y a mi parecer es ciertamente aterradora: “Los hombres le tienen más miedo a la soledad que a la infelicidad”. Desde entonces no pude volver a ver las relaciones de mis amigos de la misma manera, quisiera hablar de la propia, pero creo que opte por la segunda opción de la frase hace rato, lo cual a mi me resulta a la inversa, es decir, soy feliz.
No voy a radicalizarme y asegurar que es posible sobrevivir a este mundo solo, es imposible, pero partamos de la idea que aunque quisiéramos jamás lo estaríamos y que la felicidad no puede ser el precio a pagar, simplemente por ser siempre el anhelo mas profundo del ser humano. Constantemente vivimos buscando situaciones, personas o adquiriendo cosas que nos hagan felices, o por lo menos nos den la ilusión de serlo; pero creo en la felicidad intrínseca y dudo que Osho, Jodorowski, Saramago, Neruda, Voltaire, Cortázar, Pascal, Coelho, también se equivoquen en la misma teoría.
Hace unos meses estaba analizando un ensayo de un amigo y escritor, y sentí algo de enojo a leer su opinión acerque de que “la felicidad es entretenimiento y la gracia es que nos entretenga la mayor parte del tiempo….” No entendí que tipo de cosas o vivencias lo harían pensar algo así, pero después comprendí que la vida a la que estamos expuestos todos nos hace olvidar que la felicidad debería ser en realidad un placer. Pensamos que la compañía de otras personas también las conseguimos en sixpack, las risas embotelladas o los amores sellados al vacío, todo con tal de no darle cabida a esa supuesta terrible sensación de soledad.
Lo que opino es que nada de lo que adquirimos externamente sirve por completo, si no aprendemos a acompañarnos y alimentarnos con aquellas cosas que solo al estar solos nos muestran lo que en verdad tenemos. Si aprendiéramos al lidiar con la soledad, lo seguro es que nos daríamos cuenta de dos cosas: los grandiosamente valiosos que somos o lo increíblemente vacíos que estamos. Nada por lo cual preocuparse, lo que esta bien ya lo esta y lo que no, esta a penas para comenzar a llenarlo. El punto es darse cuenta que aquel que aprende a ser feliz, ofrece lo mismo a los demás, el que cultiva el amor propio sabe amar mejor que cualquiera. La compañía es solo eso, no dependencia, con los demás tenemos la ventaja de lidiar temporalmente, con nosotros mismos a cada instante.
Finalmente, aunque se lo difícil que es ambicionar las dos cosas por igual, espacio para ser y para dar, les comparto otra frase que prefiero mucho más y la cual me parece ciertamente inspiradora: “Dos personas maduras enamoradas, se ayudan mutuamente a ser más libres.” Osho.
domingo, 9 de enero de 2011
Una prueba de que el amor esta por encima de cualquier instinto, de cualquier raza, apariencia o condición física. Si es posible transformar la fiereza de estos animales en amor, siempre será posible sembrarlo en cualquier ser humano.
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martes, 14 de diciembre de 2010
Mientras me tomo una buena compañía con un buen café…..
Publicado por Su Pirajan en 12:05 p. m.
“Hay una idea en este juego críptico que no tiene ni pies ni cabeza, te mueves de un lado a otro esperando que algún destello en medio de miles de estrellas te ciegue para poder ver lo que esta dentro de ella. Ansioso te agitas por los ademanes de la insatisfacción y humeas los rincones de las pasiones oliendo los deseos y coqueteando con los atrevidos.
Posees ese fuego que sobrevive dormido, asomándose inquieto, nimio, ansioso, sugestivo… pero ningún ser humano ha podido acercarse tanto al fuego sin ser consumido, no te quedará otra que ser destruido cuando no tienes razones para apaciguarlo.
Y entonces te dejo ahí, te olvido ahí donde te anhele pero huí, con tu búsqueda terca, con ese ruido que te indica el camino pero que has decido ignorar, porque hay una esencia que has resuelto olvidar y es lo que te hace vulgar.”
jueves, 16 de septiembre de 2010
Una emoción...
Publicado por Su Pirajan en 8:44 a. m.
Es cerrar los ojos para hacer antesala al anhelo,
esperar la mirada que de la bienvenida,
responder la antojada sonrisa correspondida
y desviar la mirada conteniendo el nudo
que comienza a formarse en la garganta.
Es cerrar los ojos al sentir la cercanía,
esperar la viciada sensación del latir de su corazón,
no poder evitar que dos manos abran tu pecho
para dejar al descubierto el corazón
y amarrar la ansiedad de la respiración.
Pero lo más agradable de esa sedición,
es que aún cuando estoy sentada en mi escritorio
escribiendo con una leve vibración,
se entromete una sonrisa que me devela
lo encantadoramente adictivo
que es volver a sentir una emoción.
SU
lunes, 9 de agosto de 2010
Cuento
Publicado por Su Pirajan en 2:01 p. m.
Por: Su Pirajan
En la fila del lado, sin el afán que se va esfumando cuando se acumulan los años, un anciano cuenta lentamente unas monedas para completar su pago en la caja. En la fila de Jorge, una dama a quien el paso de los años la llena de afanes, busca una marca de cigarrillos que por la prisa no logra reconocer aunque el cajero se esfuerce. Y Jorge, con su dinero y el producto listos, observa la situación con cierto tedio por el capricho de la vida que se empeña en mantenerlo atascado en ese momento; sin embargo, pensando que quizás le este evitando otro momento aún más desagradable, se deja a la súbita opción de la espera y la paciencia. Como él sabe que el destino es algo travieso y quizás a propósito le esta regalando ese instante para divertirlo con tan ambigua situación, se le viene una carcajada maliciosa que quiere emerger ante las caras de desagrado de sus compañeros de fila. La contiene, pero no por temor a pasar por loco, lo que realmente le aterra es agregarle otro ingrediente que prolongue la espera y ser el foco de odios que se acumulan por la desesperación.
En su privilegio de entregarse a las situaciones sin el mínimo acoso del tiempo, se dispone a hurgar en su memoria y hallar algún recuerdo postergado que lo distraiga de sus mofas y los tantos pies que insistentes golpean el piso. Pero en su intento solo consigue apuntar la atención a sus manos y en lo que sostienen, de repente, la sonrisa desaparece y el rostro de Jorge bosqueja una melancolía que congela por completo el mundo que gira fuera de su cabeza. Su mirada clavada en el nombre de una botella, comienza a humedecerse y el ruido del supermercado es despedido por una sordera temporal que lo sumerge en un recuerdo. Limitado a la sutil atención del codazo que cada tanto le propina su vecino de fila, indicándole el lento avance y su fastidio por la distracción, Jorge se da cuenta que casualmente el nombre del vino que ha escogido para celebrar con sus amigos, es el mismo de la dama que amaba y que tan solo hace unos días lo había abandonado.
Consternado por la dolorosa coincidencia y totalmente ajeno a los nuevos acontecimientos que producto de la desesperación, han originado discusiones soeces entre clientes, cajeros, vigilantes y administrador del supermercado, se hecha a llorar en medio de una diarrea emocional que inevitablemente logra contener. Al instante, los insultos paran, las miradas se fijan, los pies se detienen, y Jorge de nuevo es conciente del mundo que gira fuera de su cabeza. Ahora despojado de su pasada tolerancia y paciencia, sin importarle su ya cercana llegada a la caja, se limpia la cara, responde una que otra mirada, se da la vuelta y entregándole la botella al vecino de los codazos, le dijo: - ¡¡Salud!! - , retirándose del sitio.
martes, 15 de junio de 2010
Opinión/ Al por qué de mi porque.
Publicado por Su Pirajan en 5:54 p. m.
Por: Su Piraján
Aristóteles plantea que “el ser humano es esencialmente político, es un ser social y que el individuo aislado, no es del todo humano. Un hombre fuera de la “polis” seria más que un hombre o menos que un hombre, incapaz de desarrollarse completamente”. Quizás si aplicáramos la teoría de Aristóteles tendríamos una sociedad basada en la armonía social y no en el interés individual, pero desafortunadamente, también es valida y mas puesta en practica la teoría de Thomas Hobbes, al afirmar que “el ser humano es un animal esencialmente egoísta y que la fórmula elemental del egoísmo es la supervivencia; motivo por el cual acepta la institución de Estado a partir de un "contrato social", como única posibilidad de superar su condición natural en la que "el hombre es un lobo para el hombre".
Poniendo en consideración lo que debería ser y lo que es, pero conservando mi fe en el debería, interpreto que nuestro papel como seres sociales es nuestro deber como agentes constructores de una sociedad, en la que gracias al aporte de todos sus individuos se generen oportunidades y mejores condiciones de vida para todos. No quiere decir que abandone la concepción del individuo, el desarrollo intrínseco es igualmente importante y en muchas ocasiones sano, pero las dos tares hay que hacerlas, porque es posible que el mundo sea ajeno al propio pero es inaceptable ser ajeno al mundo. Cualquier persona que goce de conservar su humanidad no puede serlo. El “ser social” debe reconocer la importancia de preservar su entorno inmediato que es irremediablemente dependiente de todo lo que lo rodea.
Soy abogada constante en la idea de que el ser individual debe reconocer su papel como ser social en aras de su propio bienestar, poner al mismo nivel su suerte y la de los demás. Por lo mismo insisto en ejercer nuestro deber democrático, porque el que no se aplique no quiere decir que no sea posible, por el contrario, sesgarla a unos pocos ha ocasionado una guerra constante de sobrevivencia y opresión. Comenzar con la solución no se trata de verborrea densa, de competencia entre intelectuales, de referendos o reformas que resultan ser soluciones irracionales, es sobre aquello que permita un mismo espacio de reivindicación conjunta, elaborado desde lo que somos y lo que tenemos, desde el adentro y el afuera, desde lo individual y lo colectivo.
Pensemos en esto: "¿A qué precio hemos aprendido a aceptar como mundo de vida, ese mundo al que dan forma los instrumentos de nuestra civilización? ¿En qué medida, al adaptarnos a él, nos desadaptamos a nosotros mismos?" André Gorz. Un individuo que reconoce el mundo se reconoce a si mismo en la diferencia con el entorno, logra examinarse a partir de las interpretaciones que hace de el, aceptando, juzgando o rechazando lo que le llega. La sociedad en general es el resultado de cada individuo. Por tal razón, me parece que si cada uno no autorregulamos o filtramos la información que recibimos cimentados en cuestionamientos parecidos a los de André Gorz, a pesar de conocer ideas de pensadores como Aristóteles o Hobbes que aunque ciertas son ajenas, no lograremos expresar y romper paradigmas, modelos arbitrarios, prejuicios o conductas indebidas en nuestra propia vida, sensibilizar al otro reconociéndolo como ser humano. Destruir para construir de dentro hacia fuera, es el inicio de la reivindicación para toda una sociedad justa.
Finalmente, como todo en la vida, compartirles estas ideas en particular tiene una intención concreta, pero muy alejada del proselitismo político eso si. Lo hago con el propósito de matar (metafóricamente) de un solo tiro a todos aquellos pájaros que me han preguntado el por qué de mi claro apoyo a la campaña presidencial de Antanas Mockus, donde la palabras matar, destruir, corregir, cambiar, castigar y vivir, adquieren un sentido mas sano y humano. Donde la soluciones que proyectan simpatizan con mis propias convicciones, aquellas que anteriormente planteé y argumente, donde nos quitarán el vicio de culpar a otros de nuestros problemas y nos harán mirar para adentro, para creernos que este pedazo de tierra que compartimos si es de nosotros, de todos y para todos.


